Piensa en Grande, Ve por más.

Nuestra Riqueza

“Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande, sólo es posible avanzar cuando se mira lejos.”                        José Ortega y Gasset.

Vivir en el Salvador es sinónimo de pertenecer a una comunidad pequeña con alrededor de diez mil personas en la Comuna de Diego de Almagro, Región de Atacama. Estamos a doscientos kilómetros de Copiapó, a mil kilómetros de Santiago, a dos mil doscientos metros de altura, en medio del desierto más árido del mundo. Y la razón de ser de nuestra estadía esta directa o indirectamente vinculada con la minería del cobre: La División El Salvador de Codelco. En este pequeño rincón de nuestra loca geografía pueden pasar grandes cosas.

Desde estas coordenadas, Fundación Educacional El Salvador (FEES) esta al servicio de la comunidad salvadoreña haciendose cargo de las esperanzas de las familias que nos confían la educación de sus hijos e hijas. Y es precisamente este acto de confianza y la voluntad de nuestro sostenedor Codelco, lo que funda nuestro compromiso institucional de ser una opción de calidad educativa en nuestra sociedad globalizada.

Cuando lanzamos el plan estratégico 2012 acuñamos el lema “Piensa en grande, ve por más” para cultivar el ánimo adecuado en nuestra nueva etapa de vida institucional. Atrás quedaban los fantasmas del cierre de la División y por ende, el término de nuestra actividad. Ahora la explotación de cobre tiene por lo menos un par de décadas. No obstante lo anterior, en esta nueva etapa nuestra Fundación ha de aprender a navegar aprovechando los vientos de cambio para llevar a buen puerto a todos sus estudiantes.

En este segundo semestre comienza el tiempo de pensarnos y repensarnos como fundación en el largo plazo ¿cuál va a ser nuestra huella en las mentes y corazones de nuestros niños y jóvenes? ¿qué aporte diferenciador vamos a realizar a nuestra sociedad? ¿De que nos queremos sentir orgullosos?

Ya no resulta suficiente nuestra mirada en el espejo como referente de lo bien o de lo mal que estamos o lo hacemos, es necesario abrir nuestras ventanas y mirar más allá. La globalización ha convertido al mundo es una gran sala de aprendizaje. Por lo tanto, miremos hacia Antofagasta, o Santiago, pero no terminemos allí, miremos también hacia Finlandia o Singapur. Más aun tengamos la libertad de mirar el lugar que sea, pues donde halla una experiencia educativa de excelencia que pueda enriquecer nuestro ser y actuar, hacia allá se dirija nuestra mirada.

Hemos de pensar en grande para explicitar cual será la riqueza humana que hemos de aportar a nuestra sociedad a través de la educación de niños y jóvenes.

Hemos de pensar en grande para no reducir nuestro aporte a un simple entrenamiento para pruebas estandarizadas tipo Simce o PSU. Hemos de ir por más, al formar personas íntegras con inteligencia emocional capaces de aprender a buscar la felicidad antes que el éxito.

Hemos de pensar en grande si queremos ser mejores que ayer. Hemos de ir por más manteniendo joven nuestra mente y corazón, dispuestos a aprender y orientados a dar nuestro mejor esfuerzo. Dispuestos a no conformarnos con ser expertos de la enseñanza sino también maestros del aprendizaje. Hemos de ir por más al educar no sólo con nuestras palabras, sino ante todo con el testimonio de nuestra vida.

Este segundo semestre es un tiempo propicio para pensar en grande e ir por más. Aprovechemos esta oportunidad.