Las actividades se centraron en el acto inaugural realizado por la Escuela N°1, mientras que los otros establecimientos realizaron emotivas y simbólicas bienvenidas.

Algunos pequeñitos llegaron muy tristes, pues era su primer día de clases y debían dejar atrás las vacaciones. Otros con la modorra propia de quien se levanta un poco más temprano, olvidaban todo, cuando de hablar con el amigo y comentar las vacaciones se trata. Así fue el primer día de clases en los centros educativos de la FEES. El Liceo Diego de Almeida, la Escuela N°1 y la Escuela de Lenguaje Ayllú, daban el vamos al año académico 2018.

La jornada se inició con el acto inaugural en la Escuela N°1. Dicho centro educativo, presentó a sus educadores y asistentes y a todo su equipo directivo, además de dar a conocer a los estudiantes que este año, tendrán el orgullo de ser por porta estandartes. En ese contexto,  fue una de las profesoras más queridas por los alumnos, la señora Liliana Ramírez, quien se encargó de dar el discurso de bienvenida. “Estamos muy contentos pues nuestros niños y niñas son la vida de nuestra escuela. Nosotros estamos para entregarles lo que sabemos, enseñar,  dando un granito de arena a su formación y  es lindo verlos crecer y saber que son el futuro. Es muy motivante y emotivo tenerlos acá, puesto que como dice parte de nuestro himno, eres luz que ilumina el desierto,  es verdad, ustedes son esas llamitas que alumbran nuestra institución”.

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En el Liceo Diego de Almeida, el inicio se centró en discursos motivacionales por parte del Rector del centro educativo Guillermo Cortés,  quien destacó. “Hoy queremos construir sobre la base de pilares fundamentales y uno de ellos es el trabajo con nuestros alumnos de Cuarto Medio,  porque queremos que el liceo Diego de Almeida retome ese sitial de honor en el que estuvo tiempo atrás y para ello, es fundamental el trabajo motivador que hagan nuestros alumnos y alumnas”.

Finalmente en la Escuela de lenguaje Ayllú, los estudiantes recibieron un  mensaje de la rectora Yubitza Carvajal, al tiempo que compartían y jugaban en su primer día de clases. El alumno Donovan Castillo, indicó. “Estoy muy contento porque llegamos con nuestros amigos a jugar y a contar lo que hicimos en las vacaciones”.