El tradicional centro educativo celebró un nuevo año, apuntando a nuevos desafíos, teniendo presente la búsqueda de innovación en los aprendizajes.

Surge casi en paralelo a la fundación de la ciudad de El salvador, pues los mineros venidos desde Potrerillos, la Mina Vieja y otros lugares, anhelaban un centro educativo para las familias. Con una infraestructura traída desde Estados Unidos, la Escuela N° 1, es uno de los establecimientos más tradicionales de la ciudad de las avenidas anchas y hoy, al celebrar 58 años, emerge como un centro educativo con excelencia académica, buscando implementar innovaciones en el área académica, siempre pensando en la formación integral de los alumnos y alumnas.

Celebración

Este año, la celebración estuvo plagada de juegos, fiestas, actividades deportivas y mucha diversión, teniendo presente que al contrario de años anteriores, no se realizó  competencia por alianzas, sino más bien, que toda la comunidad educativa se sintiera partícipe de esta fiesta y disfrutara de juegos y actividades con premios y distinción en cada uno de los eventos, como lo destacó el Rector Guillermo Cortés. “Para el presente año buscamos que toda la comunidad participara de las actividades, sin tener que competir por alianzas y que todos de una forma u otra, se sintieran involucrados en nuestro aniversario”.

Acto de celebración

Una de las jornadas más emotivas se vivió con el acto de celebración, instancia en la que se distinguió a los educadores con el ya tradicional premio Gabriela Mistral. En la oportunidad los destacados fueron: María Alejandra Molina, Eduardo Rojas y Danisa García, quienes se manifestaron orgullosos de la entrega,  como lo resaltó Eduardo Rojas. “Esto tiene mucho valor, pues nunca pensé que sería premiado. Estoy feliz y agradecido de Dios por el honor que me han dado”. En tanto Danisa García indicó. “No me lo esperaba, estoy muy emocionada puesto que se pone énfasis a lo que uno hace día a día. Por su parte María Alejandra Molina resaltó el valor de esta distinción. “El aporte y las energías que uno entrega se ven reflejados en lo que hace por el bien de los niños y esto me tiene feliz, más aún en la escuela donde estudié mi enseñanza básica”.

Logros

La jornada, como es tradicional en el centro educativo, estuvo engalanada por dos hermosas presentaciones de estudiantes, ambas con mensajes de amor y esperanza para los asistentes. Cabe tener presente que el Rector del establecimiento en sus palabras, destacó los logros y la mirada de futuro que tiene el centro educativo, teniendo presente los desafíos que enfrentan. “A fines del año pasado, se entregaron a las rectorías de los centros educativos, un mandato con una nueva Visión y Misión, además  de  los lineamientos estratégicos de la Fundación, entre los que destacan, la obtención de aprendizajes significativos y la felicidad de alumnos y alumnas. Nuestra escuela aceptó el desafío y en una labor conjunto de todo nuestro equipo, nos centramos  en la concreción  de estos objetivos”.

Estudiantes en el centro

Estos desafíos han llevado a la escuela a enfrentar con más ímpetu y de manera concreta lo que estaba escrito en el papel, buscando siempre que los alumnos y alumnas sean el centro de los procesos. “En participación de los alumnos y buscando un desarrollo integral y aprendizajes significativos, hemos marchado por las calles de la ciudad, para hacer conciencia en la comunidad del cuidado del medio ambiente. Compartimos con nuestro pueblo colla, para enriquecer la cultura, pertenencia y fortalecer la identidad. Nuestro centro general de Padres y apoderados celebró de manera distinta el día del niño. Mostramos una forma diferente de ver las matemáticas, y este aniversario no busca elegir una reina, sino que nuestros alumnos se diviertan y compartan. En definitiva, estamos buscando innovar en la educación de quienes son el centro de todos nuestros procesos, de manera participativa y constructiva”, destacó Guillermo Cortés.

Así,  la Escuela N°1 la Mina, mira desde una de las avenidas más importantes de la ciudad de El Salvador hacia el futuro, siendo más que una infraestructura hermosa,  un centro educativo formador de alumnos íntegros, de  profesionales exitosos, pero lo más importante, buscando un sello, ese que nos señale, que sus alumnos antes que todo, son buenas personas.